jueves, 25 de agosto de 2011

Cuatro bodas y un funeral

La culpa ha sido mía, yo soy el único cabrón de esta historia pero ha servido para demostrar que el matrimonio y yo no estamos hechos el uno para el otro, y ha servido para demostrar algo más, cuando estaba allí delante del altar por primera vez en mi vida me di cuenta de que estaba perdidamente enamorado de una mujer y esa mujer no era la que estaba a mi lado sino la mujer que está delante de mi ahora bajo la lluvia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario