Sé por qué rechazaste a mi hermana. Cuando era más joven solías cogerme del brazo cuando caminábamos. De pronto un día dejaste de hacerlo. En una ocasión incluso tropecé en tu presencia y casi caigo. Estaba actuando por supuesto, pero igual no me tocaste. A veces no hacemos cosas que queremos hacer para que los demás no sepan que queremos hacerla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario