lunes, 29 de agosto de 2011

Orgullo y prejuicio.

+Señorita Elisabeth, he luchado en vano y ya no lo soporto más. Estos últimos meses han sido un tormento, vine a Rosings con la única idea de verla a usted, he luchado contra el sentido común y  las expectativas de mi familia, su inferioridad social, mi posición y circunstancias, pero esoy dispuesto a dejarlas a un lado y pedirle que ponga fin a mi agonía.
- No comprendo
+ La amo... ardientemente. Por favor, le ruego que acepte mi mano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario