-¿Por qué no me dejas contarte lo que pasó?.- dije extasiada.
+No hay nada que contar. Vi lo que vi y ya está. Estabas con él y no hay más que hablar.
-Sólo estábamos hablando, nada más. Tú sabes lo que hay con Jhonny y lo que hay contigo.
Dio media vuelta sin dejarme apenas terminar. No sabía que más decirle para que entrara en razón. No se daba cuenta de que era estúpido lo que decía.
Caí al suelo, los músculos no me obedecían y parecían haber expirado.
En un intento de arreglarlo solté con las únicas fuerzas que me quedaban:
-Te quiero.
Se volvió y me miró con aquellos ojos caramelo y esas pupilas de chocolate para fundirme con la mirada en un instante que duró siglos.
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