Plega Dios que alguno quieras
como yo, mi bien, te quiero,
porque penes, porque mueras,
porque sepas que de veras
por tu sola causa muero.
Amada ni más ni menos
seas como yo de ti,
porque defectos ajenos
te hagan mención de mí;
y penes porque debieras
quererme como te quiero;
y por me cobrar te mueras
y no puedas aunque quieras
siendo yo muerto primero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario