sábado, 12 de noviembre de 2011
Mar adentro
Mar adentro, mar adentro...y en la ingravidez del fondo, donde se
cumplen los sueños, se juntan dos voluntades para cumplir un deseo. Un
beso enciende la vida con un relámpago y un trueno, y en una
metamorfosis mi cuerpo no es ya mi cuerpo, es como penetrar al centro
del universo, al abrazo más pueril y al más puro de los besos, hasta
vernos reducidos en un único deseo: tu mirada y mi mirada como un eco
repitiendo sin palabras: más adentro, más adentro, hasta el más allá del
todo por la sangre y por los huesos. Pero me despierto siempre y
siempre quiero estar muerto para seguir con mi boca enredada en tus
cabellos.
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