.
Me prometí a mí misma que no me autodefraudaría, y lo hice. ¿Que me arrepiento? Nunca. Porque arriesgué todo lo que tenía por algo que de verdad quería, por algo que sentía con tanta intensidad y locura que era inevitable hacerlo. Me siento orgullosa de lo que hice, pues ahora puedo decir que te quise y te quiero, que no hizo falta olvidar nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario